lunes, 30 de noviembre de 2009

José Emilio Pacheco o el arte de amar peligrosas mariposas.

Me llena de alegría recibir la noticia del nuevo premio Cervantes, uno de los grandes poetas vivos, de vez en cuando se hace justicia, José Emilio Pacheco, el poeta de lo cotidiano como gustan decir periodistas y jurado. Si, poeta de lo cotidiano y más cosas: poeta social, comprometido con la realidad que le rodea, discípulo aventajado de Borges, reflexivo y mágico, Pacheco se alza como una de las voces más personales de la literatura actual sin lugar a dudas. Ahora me viene al recuerdo la sorprendente antología poética (Alta Traición, Alianza Editorial) del año 1985 realizada por José María Guelbenzu y la antología editada por la editorial Jucar y cuyo antólogo fue Luis Antonio de Villena fueron los primeros libros que me acercaron y me fascinaron del genial escritor, los primeras antologías que acercaron al público español a este tímido y mágico poeta. Dos escritores que hicieron mucho por difundir y dar a conocer la obra del escritor mexicano por España. Muchos libros escritos, muchos poemas buenos, alguno de ellos: Crítica de la poesía, Mosquitos, Preguntas sobre los cerdos e imprecaciones sobre los mismos, Contra la Kodak, Contra los recitales, Mírame y no me toques, Retrato de familia, Jardín de Niños, Costas que no son mías, H&C, La sirena... La lista es interminable. Poeta de línea clara y pensamiento agudo, ahora me viene a la mente uno de sus poemas míticos...

"Extranjeros"

Si te molestan por su acento o atuendo,

por sus términos raros para nombrar

lo que tú llamas con distintas palabras,

emprende un viaje

no a otra país

(ni siquiera hace falta):

a la ciudad más próxima.

Verás cómo tú también eres extranjero.


Qué razón tiene el maestro!

Para saber más de José Emilio Pacheco: http://amediavoz.com/pacheco.htm

1 comentario: